Thursday, September 27, 2007
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Lituania queda muy lejos. Según los mapas
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Podríamos, al precio de ahogarnos,
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Sunday, September 23, 2007
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Lituania queda muy lejos. Según los mapas
tendríamos que bordear los glaciares, al norte;
después internarnos, como mosquitos,
ir conociendo los árboles de esa especie
de Amazonas.
Pero no llegaríamos a ningún lado, y monos
comenzarían a saltar
de la selva a nuestra balsa; yo entonces
te pediría que empieces a filmar. No es Perú,
me dirías. No es una selva lo suficientemente exótica
ni mortal.
No importa, mi amor, igual contemos
cómo fue cuando íbamos en esta balsa
y no llegamos a ningún lado.
2
Lituania no existe. Lo dije para que aceptes
hacer este viaje conmigo.
Tampoco creías que existiera,
lo importante para vos son las balsas
y lo que rodea mi cuerpo, como una intriga
que te lleva desde hace mucho a preguntarte
cómo es posible vivir así.
¿No podríamos ser de otra forma?, menos salvaje.
Cómo es posible vivir así.
3
Te ofrezco la propiedad de este suelo bambú.
El techo frondoso de araucarias
no me pertenece, tampoco la luz
que de a ratos viene a través de las hojas.
Podríamos, al precio de ahogarnos,
hacer de esta madera
un instrumento de viento
y con él cortejarnos mientras los cuerpos se hunden.
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Cocinamos en el mismo lugar donde dormimos
y hacemos guardia de los tiburones de río.
5
Estoy intentando conocer
la composición del agua:
de este modo la clasificación de las especies
sería fácil; de acuerdo al nivel
de acidez, la brutalidad de los anfibios,
mutaciones y reptiles.
El baño de hoy me dejó una mancha
que va del cuello al hombro, formando
un ojo de águila.
El ave cayó, supongo
y por extraña absorción de sus células muertas
en un huevo de piraña,
el líquido que esta expide
le quita neutralidad al agua,
produciendo una mancha al contacto con la epidermis.
No me creíste cuando a las siete de la tarde
te mostré mis notas.
“Es el sol. Cuando aparece y desaparece
va tostándote desparejo”.
Friday, September 21, 2007
No busco llevarte al pasado,
para que miremos el pasto
amarillo y negro del lugar
donde pusimos una bomba.
A no ser que lo propusieras,
sería incapaz de arrastrarte
y tomarte en mi cuidado, en nombre
de quién sabe qué ley de adopción
de las dos almas que son un espejo.
Una vez que entendí la diferencia
crucial
entre empezar a oler tu perfume
mientras te escucho en el teléfono
e imaginarme noches interminables
en tu cuerpo imaginario;
también entendí que cada programa
del dejar irse al tiempo
inevitablemente nos lleva a dos posibles salidas:
el olvido ambiguo
o la sinestesia: confirmación
de la base objetiva en todo amor.
No busco llevarte al pasado,
para que miremos el pasto
amarillo y negro del lugar
donde pusimos una bomba.
A no ser que lo propusieras,
sería incapaz de arrastrarte
y tomarte en mi cuidado, en nombre
de quién sabe qué ley de adopción
de las dos almas que son un espejo.
Una vez que entendí la diferencia
crucial
entre empezar a oler tu perfume
mientras te escucho en el teléfono
e imaginarme noches interminables
en tu cuerpo imaginario;
también entendí que cada programa
del dejar irse al tiempo
inevitablemente nos lleva a dos posibles salidas:
el olvido ambiguo
o la sinestesia: confirmación
de la base objetiva de todo amor.
Sunday, September 02, 2007
si alguna vez
estuviste cerca de un animal
peligroso
pero no hambriento, manso, aunque
preocupado y ágil, en la dulzura
con que caía sobre tus piernas abrigándose
abrigándote,
Sabrás que aún en esta farsa, hay huellas
señales del futuro, formas
de morder brutales; todas ellas
no escapan
del instinto; la bestia sabe,
de alguna manera conoce
que al irse, el día la dejará hambrienta
sin poder repetir la ternura, obligándola
a darte un zarpazo.